Por eso, hoy te comparto un método práctico y respetuoso para dar feedback sin lastimar egos ni arruinar relaciones: el **método SBI**. Un marco simple, pero muy efectivo.
¿Qué es el método SBI?
SBI significa **Situación – Comportamiento – Impacto**. Es una estructura desarrollada por la psicóloga e investigadora Sharon K. Parker que ayuda a comunicar lo que sucedió, qué hizo la persona y cómo afectó al equipo o al resultado.
Lo bueno de este método es que evita los juicios, las generalizaciones y los ataques personales. En lugar de decir “no te bancás la presión” o “siempre llegás tarde”, te enfocás en hechos concretos y consecuencias reales.
La fórmula paso a paso
1. Situación: contextualizar
Comenzá indicando cuándo y dónde ocurrió lo que querés comentar. Esto le da claridad al mensaje y evita confusiones.
Ejemplo: "El jueves pasado, durante la reunión con el cliente…”
2. Comportamiento: describir lo que hizo
Habla sobre la acción concreta, sin juzgar. Usá palabras descriptivas, no valorativas.
Ejemplo: "Te noté desconectado gran parte del tiempo y no participaste de la conversación…”
3. Impacto: explicar cómo afectó
Contá cómo esa actitud influyó en el trabajo, en el equipo o en vos mismo. Acá sí podés expresar emociones, siempre que sean propias y no acusatorias.
Ejemplo: "Me generó inseguridad sobre si estabas de acuerdo con la propuesta o no, y el cliente se dio cuenta de que no estábamos alineados."
Un ejemplo completo
"El lunes pasado, en la reunión de planificación...
...noté que interrumpiste varias veces a Mariana mientras hablaba...
Eso me hizo sentir incómodo porque ella perdió el hilo y otros compañeros también se callaron. Creo que perdimos ideas importantes."
Este tipo de feedback no suena como una crítica personal. Suena como una observación objetiva y respetuosa, enfocada en el hecho, no en la persona.
Errores comunes al dar feedback
- Generalizar: “Siempre hacés lo mismo”, “Nunca escuchás”.
- Juzgar: “Eso fue irresponsable”, “No tenías que hacerlo”.
- Personalizar: “Vos sos así”, “Es tu problema”.
- Dar feedback de forma pública: Si es constructivo, mejor en privado.
Buenas prácticas para que el feedback calce bien
- Sea específico: Hablá de un hecho concreto, no de una sensación general.
- Sea oportuno: Dale feedback cerca del momento en que ocurrió, para que esté fresco.
- Sea bidireccional: Después de hablar, preguntá: “¿Qué pensás vos?”
- Equilibra: Si es posible, combiná lo que hay que mejorar con algo que ya anda bien.
Y recordá: el buen feedback construye, no castiga
El objetivo del feedback no es corregir errores nomás. Es ayudar a la otra persona a crecer, aprender y rendir mejor. Y eso solo pasa si la comunicación es clara, respetuosa y empática.
Usar el método SBI no solo mejora la calidad de tus devoluciones, también fortalece la confianza y el respeto mutuo. Porque no se trata de evitar incomodar, sino de incomodar con sentido.
¿Listo para probarlo en tu próximo feedback? Probá esta estructura y vas a ver cómo cambia la reacción de la gente. De defensiva a reflexiva. De cerrada a abierta.
Porque cuando das feedback con empatía, no solo mejoran los comportamientos. Mejoran las relaciones.